Una ruta por los monumentos históricos de Palma es una opción ideal para descubrir el bagaje cultural e histórico del país. Las Islas Baleares han sido escenario de diferentes civilizaciones y cada una de ellas ha dejado su legado patrimonial.

A continuación tiene una lista de los edificios con valor arquitectónico en Palma los cuales sería interesante visitar:

• La Catedral:
Sin duda, la Catedral de Mallorca es el monumento estrella de Palma de Mallorca, la capital de las Islas Baleares. Construida entre el siglo XIV y el XVI, es un monumento arquitectónico gótico impresionante.

• Sa Llonja:
La Llotja de Palma es un edificio mercantil que fue construido en la mitad del siglo XV con estilo gótico. El creador de este edificio fue Guillem Sagrera, el arquitecto-escultor más importante del momento. Se trata de una sala rectangular con dos ingresos y dividida por dentro en tres naves y doce tramos por seis esbeltas.

• Fundació la Caixa:

Obra del arquitecto Lluís Domènech, el Gran Hotel es una de las primeras construcciones modernistas de Palma (1903) y precursora de los hoteles mallorquines. Actualmente acoge la sede de la Fundació Bancaria “laCaixa” en Palma.

• Ayuntamiento de Palma:
Es uno de los edificios más singulares de la ciudad si lo comparamos con los demás edificios homólogos del resto de España. Su fachada barroca con toques manieristas se diferencia del resto de consistorios españoles, la mayoría de estilo neoclásico. La extraordinaria prestancia de la fachada lo convierte en uno de los monumentos más representativos de la ciudad y dota a la plaza aneja, la Plaza de Cort, de un encanto especial.
El edificio ya existía antes que el Ayuntamiento, puesto que esta función la adoptó en 1716, a raíz de los Decretos de Nueva Planta. Anteriormente fue un hospital e incluso sede de la Universidad. De hecho, la fachada que todo palmesano asocia con el consistorio se construyó entre 1649 y 1680, mucho antes de que el edificio ostentara ese cometido administrativo.

• Convento de Santa Clara:
El monasterio de Santa Clara de Palma de Mallorca comenzó a pensarse en 1256, sólo 27 años después de la conquista cristiana de la isla. En 1257 las religiosas clarisas que procedían de Tarragona adquieren unos terrenos: casas, baños y huerto y el uso de un acueducto, lugar donde se construyó el nuevo monasterio.
La vida en clausura del nuevo convento comenzó en enero de 1260.
A lo largo del siglo XIX, época de crisis casi constantes en España, el convento de Santa Clara se vio inmerso en la contingencia de tener que prestar algunos servicios extraordinarios.

Can Corbella:
Se basa en un proyecto de Nicolau Lliteras hecho a instancias de la familia Corbella. El edificio se inserta en otra corriente historicista llamada neomudéjar, a imitación del arte musulmán realizado en territorio cristiano. Fue diseñado como un edificio plurifamiliar de viviendas y presenta cinco plantas.